Alejandra Abigador

Alejandra Abigador

Las figuras de Alejandra Abigador no tienen cara: un óvalo liso, un cuerpo-cono sin señas particulares. Lo que las define no es el rostro sino lo que les escapa del cuerpo. De la cabeza, del pecho, les brota algo oscuro y líquido que cae, se derrama, forma un charco a sus pies. Es cabello, es tinta, es lo que no se pudo contener adentro.Hay figuras que sostienen esa caída con las manos, otras que la dejan correr sola. Hay una, cubierta de púas de la cabeza a la base, que en vez de derramarse se defiende: todo el cuerpo convertido en erizo. Y hay una que se toma la cabeza con las dos manos mientras el pelo se le deshace en alambre.Abigador trabaja el mismo gesto una y otra vez —el cuerpo simple, casi arquetípico, y el desborde que lo desmiente. Lo que se ve en la superficie nunca es lo que hay adentro.Nace en Buenos Aires en 1973. Vive y trabaja en la misma ciudad. Se forma desde sus inicios en la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano y egresa de la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. Completa su formación en espacios como la Fundación Federico Klemm, con Juan Doffo y en el taller de libro de artista de J.C. Romero (Escuela Ernesto de la Cárcova]. En los últimos años profundiza en cerámica con Verónica Yías (2010–2025], Claudia Toro, Cristian Turdera, la Clínica de Obra con Fabiana Barreda y el Programa TAO con Daniel Fischer.Participó en salones y muestras colectivas e individuales durante más de dos décadas, entre ellas el 63° y 34° Salón del CAAC (2025], los Salones de Nuevos Artistas de las Artes del Fuego (2023–2024], el Salón Nacional de Artes Visuales del Palais de Glace (2000] y el Premio Fundación Klemm de Pintura (1998]. Recibió distinciones como la Mención Especial del Jurado en 100 Ceramistas x 100 Flores (2023] y la 1° Mención en el Salón Nacional de Pintura de Luján (2001].